Nacido en Dinan, Bretaña, fue conde de Longueville. Lucho al servicio de Francia en contra de
los británicos y sus aliados, a los que consiguió derrotar en varias ocasiones. Cayó preso bajo el poder del
Príncipe Negro. Desempeñó altos cargos en Francia y fue protagonista principal de la victoria francesa sobre los invasores británicos. También luchó en la Península Ibérica donde colaboró con
Enrique de Trastámara en su enfrentamiento con
Pedro el Cruel. Participó y ganó la batalla de Montiel; recibió el título de duque de Molina.