Nacido en Windsor, fue hijo de
Eduardo II. Aunque se enfrentó a los escoceses, finalmente reconoció su independencia. Pretendió el trono de Francia y declaró la guerra al rey
Felipe, ayudado por el emperador alemán Luis el Bávaro, emprendiendo
la Guerra de los Cien Años. Junto a su hijo Eduardo, apodado el
Príncipe Negro, logró grandes victorias.
La gran peste que asoló Europa tuvo lugar durante su reinado. Instituyó la orden de la Jarretera.