Hijo del conde de Anjou y de una hija de
Enrique I, la línea materna de la que procedían sus derechos a
la Corona le obligó a luchar por ellos. Casó con Eleonor de Aquitania. Extendió su poder mediante conquista a las distintas regiones británicas hasta dominar todo el territorio. Se enemistó con
Tomás Beckett, antes amigo suyo, a quien había situado al frente del arzobispado de Canterbury. Esta disputa provocó una gran controversia, poniendo en peligro la unidad nacional. Finalmente, ordenó el asesinato del prelado. En política exterior, mantuvo una disputa constante con el monarca francés
Luis VII.