Hijo de
Enrique VI, alcanzó el trono alemán en 1215. Intentó anexionar Italia a la corona alemana, lo que le enfrentó al
Papado y por lo que fue excomulgado tres veces. Tras
la Quinta Cruzada, se convirtió en
rey de Jerusalén en 1227. Ha pasado a la historia como un gobernante de amplia cultura, aunque mal dirigente de la administración pública.