Nacido en Fontainebleau, era hijo de
Felipe III. Alcanzó el trono en 1285 y se convirtió en el primer monarca francés en convocar los Estados Generales, un Parlamento en apoyo de su política. Mantuvo constantes
disputas con el Papa por limitar su poder temporal, favoreciendo el traslado de
la Santa Sede a Avignon y colocando al frente a
Clemente V. En política exterior, guerreó contra Flandes e Inglaterra. Intensificó el poder de la monarquía centralizando el gobierno sobre las diferentes regiones de Francia. Su hijo Felipe el Largo gobernó Navarra entre 1316 y 1332.