Hijo de
Felipe IV y apodado Felipe el Largo, alcanzó el trono en 1316 al fallecer el heredero de
la corona, Juan I, para lo que hubo aprobarse la ley sálica. Acabó la guerra contra Flandes e intentó unificar las monedas y medidas. Se enfrentó a los Estados Generales en su intento de reformar la administración pública.