Nacido en Imola, reinó desde 1124 a 1130, sucediendo en el trono pontificio a
Calixto II. Invistió a Lotario III de Sajonia como emperador alemán y condenó a Conrado de Hohenstaufen y sus seguidores en 1128. Favoreció a
los Caballeros de la Orden del Temple y se enfrentó al antipapa
Celestino III. Puso fin a la cuestión de las investiduras al suscribir el Concordato de Worms con
Enrique V de Alemania.