Nacido en Roma, alcanzó el trono pontificio en 1216. Durante su mandato coronó emperador a
Federico II en 1220. También aprobó las reglas de las órdenes religiosas fundadas por
San Francisco de Asís y
Santo Domingo de Guzmán.
La herejía albigense, en pleno auge, motivó la promulgación de una cruzada en su contra, encaminada a combatir la heterodoxia y el desviacionismo de sus propuestas. Mediador en las disputas suscitadas entre varios países europeos, consiguió apaciguar algunos conflictos. Aprobó las reglas de
dominicos y
franciscanos y promovió
las cruzadas contra el Islam. Es también un autor erudito, creador de un libro sobre las rentas del Papado, "Liber censuum". Ordenó redactar el "Ordo romanus de consuetudinibus" y la" Compilatio Decretalium".