Nacido en 1260, era hijo de
Pedro el Grande. Sucedió a su hermano
Alfonso III el Franco al frente de
la corona de Aragón. En 1286 fue proclamado rey de
Sicilia, pero hubo de enfrentarse a la oposición de Francia y del papa
Bonifacio VIII. Finalmente, firmo el Tratado de Agnani en 1295, por el que renunciaba a Sicilia y se obligaba a devolver las Baleares a Jaime II de Mallorca. En 1302 la paz de Caltabellota le compensó con su proclamación como rey de Cerdeña y Córcega, mientras que su hermano Federico era nombrado rey de Sicilia.
Expandió su reino por tierras peninsulares aprovechando la minoría de edad del rey castellano
Fernando IV, consiguiendo anexionar Alicante a sus territorios. Durante su mandato, los almogávares, con Roger de Flor al frente, alcanzaron el Mediterráneo oriental y fundaron los ducados de Atenas y Neopatria (1311-1460). Así mismo, estableció contactos con Egipto, Armenia y Tartaria.
Prohibió
la Orden de los Caballeros del Temple y creó la de Montesa. En 1319 estableció la indivisibilidad de los territorios que formaban su reino.