Nacido en Nápoles, de nombre civil Baldassare Cossa, ascendió al solio pontificio en 1410, sucediendo a
Alejandro V. Convocado
el Concilio de Pisa en 1409 para dirimir si el trono le correspondía a
Gregorio XII o a
Benedicto XIII, lo cierto es que ambos pretendientes fueron depuestos y excomulgados, se declaró la Sede vacante y un grupo de cardenales eligieron a Alejandro V, quien suscitó el apoyo de buena parte de los gobernantes cristianos. Sin embargo, su pronto fallecimiento hizo necesaria la elección de un nuevo Papa, esta vez Juan XXIII. Su primer propósito fue acabar con la tricefalia de la Iglesia, para lo que convocó el Concilio de Roma (1412).Sin embargo, fracasó por la hostilidad de Ladislao de Nápoles, quien obligó a Juan a huir de Roma y refugiarse con el emperador
Segismundo. Un nuevo intento tendrá lugar en
el Concilio de Constanza (1414), con un cambio fundamental: la votación sobre el Papa se hará no de manera individual, como era preceptivo, sino por naciones, lo que perjudicó seriamente a Juan, quien se vio obligado a huir y fue depuesto. Entre tanto, se produjo la renuncia de Gregorio XII y la deposición de Benedicto XIII, el Papa Luna, siendo elegido
Martín V.