Hijo de
Eduardo III y hermano del
Príncipe Negro, su matrimonio con Constanza de Castilla, hija de
Pedro I el Cruel, le convirtió en rey consorte de Castilla. Intervino en
la Guerra de los Cien Años a partir de 1370 y se mostró partidario de las reformas religiosas de
Wycliffe. Dirigió a las tropas inglesas que se enfrentaron a los escoceses en 1384. En tiempos de
Juan I de Castilla pretendió hacer valer sus derechos al trono castellano, para lo se alió con
Portugal, logrando conquistar Galicia. El acuerdo de Bayona puso fin al conflicto, renunciando a sus pretensiones. En 1390 fue proclamado duque de Aquitania.