Nacido en París, es hijo de
Felipe IV el Hermoso y Juana I de Navarra. Alcanzó
el trono francés en 1314. El corto período de tiempo en que ocupó el trono francés le impidió dejar algún legado de importancia. Protector y beneficiario de la nobleza, ha pasado a la historia como una persona amiga de los conflictos. Fue también rey de Navarra entre 1305 y 1316.