Hijo de
Juan Sin Tierra, se enfrentó a su hermano
Enrique II y tomó parte en diversas disputas por el poder. Estuvo en la cruzada de 1240 y fue proclamado en 1257 rey de los romanos, aprovechando
el vacío de poder temporal del Sacro Imperio Romano-Germánico. Extendió su control sobre el valle del Rhin.