Hijo de Tancredo y nacido en Normandía, en 1058 viajó al sur de Italia para unirse a su hermano Roberto Guiscardo y conquistar Apulia y Calabria al
imperio bizantino. Arrebató a los árabes Sicilia y Malta entre 1061 y 1091, siendo proclamado conde de Sicilia en 1072. Recibió la protección del papa
Urbano III.