Nacido en Valencia, cursó estudios en Barcelona y Toulouse. Monje perteneciente a
la Orden de los dominicos, participó en las disputas religiosas suscitadas por
el Cisma de Occidente en apoyo de
Benedicto XIII y votó a favor de la designación del candidato castellano
Fernando de Antequera en el compromiso de Caspe. En un intento de solucionar el Cisma, sugirió en
el Concilio de Constanza (1415) la destitución de los tres papas existentes en el momento, sugiriendo a Fernando I el no reconocimiento de Benedicto XIII. Posteriormente, se dedicó a la predicación del cristianismo por Europa, intentando combatir
las herejías propuestas por valdenses y
cátaros.