Fallecido en Madrid, era un hombre de profundos conocimientos y vasta erudición. Aspirante al marquesado de Villena,
Enrique III le concedió el grado de maestre de la Orden de Calatrava. Fue traductor al castellano de
Dante y
Virgilio, lo que contribuyó a su divulgación. Erudito, escribió obras sobre saberes diversos, entre las que destacan el "Libro de la peste" y un "Tratado de alquimia". Tuvo fama de ocultista, debido a sus obras Angel raziel y Tractado de alojamiento o fascinología. Prehumanista, políglota, amante de las fiestas y organizador de Juegos Florales, escribió El arte de trovar (1433), Arte cisoria (1423), Los trabajos de Hércules (1417). Tradujo a
Dante,
Virgilio y
Cicerón.