Calvino será, junto a
Martín Lutero, uno de los máximos promotores del conflicto religioso que vive Europa en el siglo XVI. Juan
Calvino inició estudios de filosofía y teología en las universidades de Orleans, París y Bourges, interesándose también por el derecho. En Bourges tomará contacto con ambientes luteranos, lo que motivará su defensa encendida de la
Reforma. Para evitar persecuciones religiosas, Calvino decidió abandonar París, estableciéndose en Basilea. Allí se dedicó a la redacción de su obra cumbre, "Instituto Religionis Christianae" donde recoge sus pensamientos. En 1536 recibe la invitación de Farel para instalarse en Ginebra, imponiendo en la ciudad un nuevo sistema político-religioso, creando un Estado represivo e intransigente.