Al servicio de la Corona española, Simón de Alcazaba partía en 1534 hacia el estrecho de
Magallanes, llegando al año siguiente al Puerto de los Lobos en la Patagonia, debido al mal tiempo imperante. En Puerto de los Lobos se proclamó gobernador y puso en marcha una expedición al interior de la región, pero no él participó debido a su delicado estado de salud. El regreso de la expedición fue bastante tumultuoso y el conquistador portugués fue asesinado por Juan Arias y Gaspar Sotelo, líderes de una revuelta.