Esclavo emancipado, fue uno de los principales dirigentes de la sublevación contra los franceses. Al dividirse el país tras el fallecimiento de
Dessalines, mientras Pétion proclamó la república en el sur, Christophe se proclamó rey en el territorio norte y estableció un régimen dictatorial. Durante su administración se introdujeron importantes reformas administrativas, imponiendo el trabajo obligatorio y la vinculación del campesinado a la tierra. El resultado fue una mejora de la economía y una mayor tributación. También mandó edificar el palacio de Sans Souci y la fortaleza de la Citadelle. Se suicidó en 1820 tras ser derrocado.