El gobierno inglés de Cromwell, deseoso de establecer una base en
el Caribe desde donde impulsar el comercio con América, ordenó una expedición naval contra las posesiones españolas en 1655. La flota, formada por 9.000 hombres y dirigida por
Penn y Robert Venables, no pudo conquistar Santo Domingo, por la oposición de Bernardino Meneses, por lo que se dirgió entonces a la desprotegida
Jamaica, que logró tomar