Nacido en el seno de una familia noble, fue entregado como rehén al rey danés
Cristian II en la guerra que sostuvieron
Suecia y
Dinamarca. Huido al castillo de Kalo, desde aquí organizó un movimiento de independencia que en 1523 le llevó a ser rey. Durante su mandato promovió el
luteranismo en detrimento de la Iglesia, a quien confiscó los bienes. Fomentó también el desarrollo económico.