Nacido en Ipswich (Inglaterra), hacia 1475, en 1515 fue nombrado cardenal por
León X y tres años después legado pontificio en Inglaterra. Posteriormente es nombrado canciller del reino, cargo desde que el que desarrolla un inteligente política de equilibrio de su país en las confrontaciones continentales. Al no conseguir la
anulación del matrimonio de
Enrique VIII con Catalina de Aragón, fue acusado de traición y cayó en desgracia. Falleció en la abadía de Leicester en 1530.