De nombre Emilio Altieri, fue elegido con ochenta años tras un cónclave de cuatro meses de duración. Ha pasado a la historia eclesiástica como un pontífice nepotista, favoreciendo a sus familiares, en especial a su sobrino el cardenal Paluzzo Altieri.
La cuestión más grave de su pontificado fue la intromisión de
Luis XIV en los asuntos vaticanos, quien intentó decidir en asuntos relativos a los religiosos y obispos franceses.