Nacido en 1622, en 1654 alcanza el
trono sueco, en el que se mantendrá hasta su muerte en 1660. En 1655 conquistó
Polonia, lo que aprovecharon los daneses para declararle la guerra. En respuesta, invadió
Dinamarca y logró firmar un tratado de paz que le aseguraba un incremento territorial, anexionando Escania. Posteriormente emprendió un ataque sin éxito contra Copenhague, falleciendo mientras preparaba un nuevo intento.