Nacido en 1578, nieto de
Fernando I de Alemania, se educa entre los
jesuitas de Ingolstadt. Elegido rey de Bohemia en 1617, un año más tarde lo es también de Hungría y, a la muerte de Matías en 1619, es proclamado emperador de Alemania. Partidario de la
Contrarreforma, su
política religiosa en Bohemia desencadena el inicio de
la Guerra de los Treinta Años. Ayudado por la Liga Católica de Maximiliano de Baviera, vence a los checos en Montaña Blanca y se impone sobre Bohemia y Hungría. Entre 1625 y 1629 se enfrentó con éxito a la intervención danesa. En 1629 proclamó la supremacía del catolicismo mediante el edicto de Restitución. No obstante el conflicto con los protestantes continuaba, y dio un giro favorable a estos gracias a la victoria del ejército sueco en Lutzen (1632), las diferencias entre los príncipes de la Liga y las intrigas francesas. Venció en Nördlingen (1634) y logró firmar la paz de Praga en 1635, falleciendo dos años más tarde.