Hombre de profundas convicciones religiosas, se trasladó a América como misionero, siendo nombrado de la diócesis anglicana de Cloyne en Irlanda. Sus escritos tienen como objetivo combatir el ateismo y el librepensamiento, utilizando sus mismas armas. Tomando como punto de partida
el empirismo de
Locke llega a considerar que la experiencia está compuesta de sensaciones elementales, siendo Dios el motor de las ideas y percepciones. De esta forma defiende una concepción neoplatónica del universo, similar a la sostenida por
Malebranche.
Las obras más destacadas de Berkeley son "Tres diálogos entre Hylas y Philonous" y "Tratado sobre los principios del entendimiento humano".