Hijo del diplomático polaco Jacob Sobieski, se inició en la carrera militar y consiguió importantes victorias contra
Gustavo Adolfo de Suecia y contra tártaros y cosacos. Sus éxitos militares le llevaron a ser nombrado comandante supremo del ejército polaco en 1665. En 1673 consigue la victoria ante los turcos en Hotin y al año siguiente -a la muerte de Wisniowieski- es elegido rey de Polonia por la Dieta, continuando sus
victoriosas campañas contra los turcos. Estos triunfos le llevaron a alcanzar el título de "héroe de la religión cristiana", especialmente por su papel en la defensa de Viena ante el ataque del poderoso ejército turco a la capital de
Leopoldo I. Favoreció a los suecos, aunque no tuvo continuidad en esta política. Su talante militar no le impidió proteger la cultura y las bellas artes.