Siguió la carrera religiosa y en 1679 es nombrado limosnero de la reina, consiguiendo cuatro años después ser elegido limosnero de
Luis XIV. Su meteórica carrera le llevó a ser designado obispo de Frejus (1698) y en 1715 ejerce de preceptor del pequeño
Luis XV, consiguiendo una importante ascendencia sobre el príncipe. Forma parte del Consejo de Regencia y en 1723 el duque de Borbón le nombra primer ministro, siendo ratificado por Luis XV tres años después, recibiendo también en 1726 el capelo cardenalicio.
Durante el tiempo que dirigió el país intentó descender la presión fiscal sobre el campesinado, persiguió
el jansenismo y consiguió el territorio de Lorena para Estanislao Leszcynsky, el suegro del monarca francés, pero no pudo evitar el enfrentamiento con Austria.