Cuando acabó sus estudios ingresó en el ejército desempeñando funciones de ingeniero. Será el constructor del fuerte Borbón en la Martinica, pero el clima tropical fue pernicioso para su salud y se retiró a Blois. Recuperado, regresó a París para participar en la creación de un nuevo sistema de medidas, convirtiéndose en uno de los primeros miembros del Instituto de Francia.
Investigó sobre asuntos de la torsión y construyó una balanza que lleva su nombre, destacando por el descubrimiento de la ley por la cual la fuerza de atracción o repulsión eléctrica es directamente proporcional al producto de las masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que las separa. También realizó investigaciones sobre el rozamiento en máquinas simples y acerca de la resistencia de los cables.