Fue el último soberano que dirigió los designios del Imperio de
Carlomagno y de Austria. Vencido en más de una ocasión por
Napoleón, participó en el Congreso de Viena y se asoció con la Santa Alianza. Su hija María Luisa contrajo matrimonio con Napoleón. Durante su mandato su mano derecha fue
Metternich, cuya gestión pasó a la historia por su cariz retrógrado.