Inicia la carrera eclesiástica pero puede más su interés por ingresar en las tropas y ante el estallido de
la Revolución abandona sus estudios. Siendo oficial de Napoleón, formó parte de las campañas de Italia y Egipto. Gracias a su destacada participación en las batallas de Austerlitz, Jena y Eylau recibió el ducado de Berg. Ante los acontecimientos políticos que suceden en España es nombrado jefe del Ejército Español en 1808. Fue el encargado de ordenar las ejecuciones del
2 de mayo. Casado con la hermana de
Napoleón, Carolina Bonaparte es nombrado rey de Nápoles en 1808 bajo el nombre de Joaquín I. Tras la huida del Emperador a la isla de Elba y su caída se exilia a Córcega. Desde allí prepara un ataque contra los Borbones pero es hecho prisionero en Calabria. En 1815 le fusilan.