Durante su juventud ocupó varios cargos en la armada naval, pero es en 1793, luchando contra Francia cuando se distingue por su valentía. A partir de entonces inicia una carrera repleta de éxitos. El bloqueo de los contingentes de
Napoleón en el Mediterráneo fue una de sus intervenciones más aplaudidas. En 1801 logró vencer a los daneses y en esta misma fecha es nombrado vice-altmirante. En 1805 consigue acabar con el ejército naval español y francés en la batalla de Trafalgar, donde le hirieron de muerte.