Fue catedrático del departamento de Historia en el Colegio de Francia desde 1838. Además de la docencia, la investigación fue una de las actividades que le entusiasmó. Su oposición a la política de
Napoleón III le costó su puesto de profesor en 1851. En sus ensayos se adentra en el análisis de la sociedad. Sus obras más importantes fueron "Historia de Francia" que escribe entre 1833 y 1867, e "Historia de la
Revolución Francesa". Su bibliografía se completa con otros estudios como: "La historia del siglo XIX", "Cursos de educación social" y "La Biblia de la Humanidad".