Hereda de su progenitor, August Thyssen, la dirección de la
Thyssen-Hütte A.G. Sus convicciones políticas le llevaron a colaborar con los nazis. En 1933 ocupó un cargo político en la consejería de Estado y como comisario de Rennania-Westfalia. Sin embargo, los acontecimientos políticos provocaron que sus relaciones con
Hitler se enfriaran. Ante este panorama se vio obligado a emigrar a Suiza y Francia. Perdió su dinero y paso una temporada en prisión en Francia. Finalmente logró la libertad gracias a la intervención de los aliados.