Aunque cursó estudios de Medicina, desde muy joven sintió verdadera vocación por la vida política. Sus primeras manifestaciones políticas fueron en contra de
Napoleón III. En la década de los setenta comienza a desempeñar cargos públicos como la alcaldía de Montmartre. Poco después formaría parte de la cámara de los Diputados. De tendencias republicanas en 1906 ocupó la
cartera de Asuntos Internos y unos meses después fue nombrado presidente del Consejo de ministros, donde permaneció algo más de dos años. En 1917, coincidiendo con el estallido de la Primera Guerra Mundial, regresa a este puesto. En este momento jugó un destacado papel en el tratado de Paz de París. En vida fue conocido como el "tigre" debido a su carácter y lenguaje. El caso
Dreyfus fue otro de los acontecimientos más sonados de su carrera política, al participar en éste como defensor.