Tras formarse en las universidades de Munich y Berlín e impartió clases en los dos centros. Su gran aportación a la ciencia fue sentar los cimientos de la denominada
física cuántica. Planck formuló el siguiente enunciado en relación con este tema: "la energía de oscilación electromagnética que emana de un manantial calorífico no es continua, sino que está dividida en porciones elementales, en quantos. Sólo aceptando esta hipótesis se puede comprender la distribución de energías en el espectro". Gracias a este descubrimiento sentó las bases de la física moderna. En 1918 fue premiado con el Premio Nobel de Física. Un año después de su muerte se creó el Instituto Max Planck en su honor.