Industrial afiliado al Partido Nacional-Liberal, fue elegido diputado en 1907 y presidente de su partido diez años después. Tras la guerra, creó el Partido Populista, que adoptó una postura de nacionalismo extremado y se negó a aceptar el tratado de Versalles.
Sustituyó a Cuno al frente de la Cancillería en uno de los momentos críticos para la República (agosto de 1923). Puso fin a la resistencia pasiva en el Ruhr y reprimió los levantamientos en Turingia, Sajonia y Baviera. La retirada de los socialdemócratas le forzó a dimitir a finales de año.
Siguió desempeñando hasta su muerte la cartera de Asuntos Exteriores, puesto en el que alcanzó relieve mundial.Su entendimiento con
Briand propició el acercamiento franco-alemán y la Conferencia de Locarno (1925). Negoció la entrada de Alemania en la
Sociedad de Naciones y firmó el
pacto Briand-Kellogg. En 1926 recibió el Premio Nobel de la Paz.