Estudió lenguas orientales y, en 1923, viajó a Camboya para unos trabajos de arqueología. Sus simpatías por los comunistas le llevaron a intervenir, en 1926, en la
revolución china.
Malraux publicó en 1926 La tentación de Occidente; Los conquistadores, en 1928; El camino real, en 1930, y La condición humana, en 1933, que le valdría el premio Goncourt. André Malraux
tomó parte en la guerra civil española al frente de un grupo de pilotos extranjeros, y sobre su experiencia bélica escribiría, en 1937, La esperanza. Dos años más tarde, ya en Francia, cayó prisionero de los alemanes, logrando escapar.
Al concluir
la Segunda Guerra Mundial, Malraux ocupa el cargo de ministro de Información del Gobierno provisional y secretario general del partido fundado por
De Gaulle. A partir de 1946, sin embargo, abandona la política para dedicarse a escribir una vasta obra sobre la Psicología de arte. La llegada al poder del general De Gaulle, sin embargo, le ofrece la posibilidad de ser ministro de Asuntos Culturales durante once años (1959-1969), al tiempo que escribía sus Antimemorias.