De origen judío, tuvo una agitada vida política y se convirtió en un destacado editor de publicaciones obreras. Defensor de las doctrinas socialistas, colaboró en el Frankfurter Zeitung. En la
Revolución de Munich que acabó con la monarquía desempeñó un destacado papel y en 1918, durante un breve tiempo, ocupó la presidencia de la República de Baviera. Un año después, tras ser derrotado en las elecciones, fue asesinado.