Se decanta por estudiar letras y para ello se traslada a Turín. Sin embargo su inclinación por la política es el detonante que le incita a abandonar sus estudios para dedicarse de lleno al partido socialista. Junto con otros compañeros de ideología edita "Ordine Nuovo", un periódico en defensa de los
bolcheviques cada vez más cercano al
comunismo. Esta situación culmina con el nacimiento de la fuerza comunista en 1912, con Gramsci en el puesto de Secretario General. En la década de los años veinte saca a la luz "L´Unità Quotidiano degli operai e dei contadini", pero tiene en su contra al
movimiento fascista que en 1926 le encarcela. Gramsci fue uno de los pensadores más destacados de su tiempo. Defiende la función educativa e intelectual del partido político. De su producción hay que destacar: "Gli intelettuali e l´ordinazione della cultura" o "Passato e presente", entre otros ensayos.