Partidario de
los bolcheviques, estuvo en la presidencia del Soviet y también de la Tercera Internacional. Fue uno de los colaboradores más importantes de
Lenin. Junto con él fue exilado y encarcelado. Tras la muerte del dirigente formó triunvirato con
Stalin y
Kamenev, pero tuvo problemas con el primero. Aunque tiempo después regresó al partido tuvo que sufrir una nueva condena que acabó con su vida. Le ejecutaron tras acusarle de participar en la muerte de Kirov.