Coincidiendo con el estallido de
la Primera Guerra Mundial se alistó en el ejército y conoció a fondo la dura realidad del combate. Esta experiencia la reflejó en "El fuego" que publica en 1916. Ya en tiempos de paz colaboraba en la publicación "Clarté", con autores como Blasco Ibáñez. Desde esta publicación manifestó su
defensa del marxismo. En la década de los años treinta pasó largas temporadas en Rusia, donde escribió dos ensayos: "
Stalin" y "Rusia".