Cuando todavía era muy joven pierde a su familia en un terremoto por lo que se traslada de Nápoles a Roma. En la Ciudad Eterna comienza a interesarse por el estudio de la filosofía, centrándose en los asuntos relacionados con el arte y la historia. En estos años publica varios libros y crea "La crítica", una revista a través de la cual publicaba su pensamiento. Recoge la filosofía de
Hegel y también se inspira en las corrientes marxistas. Llegó a ser senador, sin embargo tuvo renunciar ante la entrada del
movimiento fascista. Sólo volvería a ejercer su misión como representante del partido liberal una vez que cayó el fascismo. A lo largo de su vida mantuvo una estrecha amistad con
Giovani Gentile, pero se alejaron por razones políticas, ya que Gentile fue un defensor del fascismo.