Sus obras más tempranas muestras una
visión pesimista hasta que se adhirió al comunismo en 1918. A partir de este momento escribe ensayos en los que comienza a analizar este movimiento, adentrándose en el marxismo. Prueba de ello son "Historia y conciencia de clase". Durante su exilio en Rusia estuvo trabajando en el Instituto
Marx-
Engels. Al término de
la Segunda Guerra Mundial accedió a la Universidad de Budapest para impartir clases de Filosofía. "El joven
Hegel", "El asalto a la razón", "Contribuciones a la historia de la Estética" son algunas de las obras que pertenecen a este periodo. Su contribución al marxismo con sus referencias al historicismo hegeliano y al realismo de
Balzac o
Tolstoi es uno de los aspectos más importantes que definen su filosofía. Junto con otros miembros fundó el partido Comunista Húngaro y en 1919 fue Comisario de Educación del Pueblo.