Ingresó en el Partido Comunista en 1921. Durante la ocupación alemana tuvo una gran actividad clandestina que acabó con su internamiento en el campo de Mauthausen. Intervino, asimismo, en los sucesos del
Golpe de Praga de 1948. Secretario general del Comité Central del partido comunista desde 1951, seis años después accedió al cargo de presidente de la República. Fiel seguidor de las consignas de
Stalin, su posición comenzó a tambalearse con la llegada al poder de
Kruschov. En 1968 es sustituido por
Dubcek en su cargo en el partido; escasos meses después debe ceder su cargo como cabeza del Estado al mariscal
Svoboda. Ni siquiera la invasión soviética le recuperará para la actividad pública, permaneciendo en el ostracismo hasta su muerte en Praga en 1975.