Su educación discurre en Francia, donde ingresa en las filas del Partido Comunista. En 1936 vuelve a su país natal e inicia una campaña en contra del Rey Zogu I. A comienzos de la década de los cuarenta funda el Partido del Trabajo de Albania, una fuerza política que aúna todos los movimientos comunistas. Al término de la Segunda Guerra Mundial vio su oportunidad y se impuso a la monarquía estableciendo un gobierno provisional. En 1946 Albania pasa a estar dirigida por un
régimen socialista y se convierte en la República Popular de Albania. Con la Unión Soviética mantuvo buenas relaciones hasta que
Kruschev se instaló en el
poder. Poco a poco rompió su relación con el resto de los países comunistas hasta quedarse sólo y aislado. En 1981 deja el gobierno, no obstante seguiría gobernando en la sombra hasta su muerte.