Para celebrar la restauración se celebró un concierto en el que
se tocaron obras de Frescobaldi, Domenico Scarlatti, Antonio
Valente, entre otros, además de piezas del siglo XVII.
Junto al concierto, el público pudo pasear por las entradas del
órgano, conociendo así la fuellería, la
mecánica de notas, teclados y trompeteria. En casa una de ellas se
escuchaba además una pieza donde cada componente tuviera mayor
protagonismo, con lo que se ha devuelto el órgano a su estado
original, y suena de forma similar a como debería sonar en el siglo
XVIII.