La iglesia de San Agustín forma parte del conjunto arquitectónico y monumental de la capital de Italia, Roma.
Fue construida a finales del siglo XV por Giacomo da Pietrasanta y en el XVIII Vanvitelli renovó el interior, rico en obras de arte como la "Madonna del Parto", escultura de
J. Sansovino, el fresco protagonizado por el Profeta Isaias pintado por
Rafael, un lienzo de
Guercino, el altar mayor de
Bernini y la sublima Madonna del Pellegrini pintada en 1605 por
Caravaggio.