En 1648 se fundó la Academia de Pintura y Escultura de París, en sustitución de la antigua Academia de Bellas Artes. La colección de ésta se pasó a la Escuela de Bellas Artes, para que pudiera ser admirada por los alumnos. El conjunto se divide en dos grandes grupos: copias de obras clásicas, especialmente del
Renacimiento italiano, y por otro lado, los primeros premios del Grand Prix de Roma, el más prestigioso de Francia desde 1688. Los ganadores de este premio obtenían una beca para continuar sus estudios en Roma; algunos de los vencedores fueron
Poussin,
Ingres, etc.