Estibador
La mejor traducción escultórica del realismo social se concreta en la escultura del belga Meunier, cuyo tema preferido van a ser los trabajadores de los más variados oficios, siempre concebidos de manera monumental y dotando a las figuras de una gran fuerza no sólo física sino también moral. En este aspecto estas esculturas tienen una especial similitud con la pintura realista, en cuanto a esa identificación del héroe moderno con el trabajador anónimo.